La Isla de Tabarca

Escrito por Hector el 07/07/2010 18:00

Si viajamos a Alicante estamos casi obligados a visitar la Isla de Tabarca, un recreo natural al que se llega en un magnífico paseo marítimo de una hora desde el puerto de la ciudad, aunque también se puede acceder  desde Santa Pola, Guardamar, Torrevieja o Benidorm.

Isla de Tabarca

Localizada a sólo 22 kilómetros de la ciudad de Alicante forma un pequeño archipiélago que integran la Isla de Tabarca o Plana y los islotes de La Cantera, La galera y La Nao.

Ésta isla es todo un símbolo y uno de los mayores referentes turísticos de la Costa Blanca que está integrada a un contexto geológico muy particular. Es por esas condiciones que representa un verdadero refugio en cualquier época del año: fuera de la temporada estival como solitario oasis de tranquilidad y  en el verano para disfrutar junto a otros visitantes,  de su riqueza paisajística y la calidad de sus aguas.

La isla tiene una población estable que no llega al centenar, todas están vinculadas de una u otra forma al turismo y a la pesca. Dispone de una excelente oferta gastronómica famosa por el tradicional caldero, también hay Hoteles en la Isla de Tabarca que se establecieron en los últimos tiempos.

Naturaleza e historia

El origen de la isla data del siglo XVIII, aunque mucho antes fue conocida como refugio de piratas berberiscos. Fue Carlos III quien se ocupó de hacer construir un poblado fortificado que fue habitado por familias de Génova que estaban cautivas en Tabarka.

Aún se conservan  esas antiguas murallas hoy declaradas Conjunto Histórico Artístico. Pero también las aguas que rodean a la isla han sido declaradas Reserva Marina del Mediterráneo por su inmensa riqueza compuesta  por comunidades marinas y especies dignas de protección.

Las costas

Isla de Tabarca

Las playas y calas que rodean a la Isla de Tabarca tienen aguas transparentes que permiten quela luz se filtre hasta  los 22 y 47 metros de profundidad. La playa de arena que se ubica al sur es uno de los sitios más apreciados, pero también lo son las calas empedradas y las peñas del resto de la isla.

Recorrer el contorno costero de la isla en permanente contacto con la naturaleza  es una de las propuestas más entretenidas, aunque  es posible la práctica de todo tipo de deportes náuticos.

Cuando visites Alicante, no te pierdas de hacerte una escapada hasta la Isla de Tabarca, un refugio natural imposible de ignorar.